Comienza el día con el despertador. No me gusta el despertador, pero si no lo pongo cuando me hace falta no llegaría a los sitios que tengo pensado, se me pasaría el tiempo. Así pues, puse el despertador a las 7 de la mañana porque tenía que ir a Zaragoza y llegar antes de las 13 h donde había quedado.
El motivo era tristísimo. Mi primo Julián (Juliancito para la familia) falleció hace unos días y se iba a celebrar una misa en su memoria a la que asistiríamos todos los primos entre otros familiares.
Pues nada, me puse en marcha. Eché gasolina y…a la carretera. He de decir que esperaba más tráfico, pero era viernes, y hay mucha gente que trabaja “on line” sobre todo ese día de la semana, así que menos gente con coche. Para evitar un poco de tráfico, cogí la R2. Pensé que estaría medio vacía, pero para nada. Mucha gente, aunque no llena. Lo peor fue que el firme estaba en muy malas condiciones. Para ser una carretera de pago, podían tratarla mejor. Con el traqueteo, se me encendió un aviso del coche que me pedía revisar el estado de los neumáticos. ¡Casi entro en pánico! Pago el peaje y me digo que en la primera gasolinera que vea entraré a tratar de solucionar el problema.
Dicho y hecho, allí fui. Le pedí a un empleado de la gasolinera que por favor me revisara los neumáticos, cosa que hizo a las mil maravillas. No me cobró, solo la voluntad. Encendí el coche (el aviso del mismo desapareció) y continué viaje ya más tranquila.
Sin nada especial que contar sobre el mismo, al llegar cerca de Zaragoza me puse el google map porque no sabía dónde estaba la iglesia en que se celebraba la misa. Allí vi que el problema era el aparcamiento, pues las calles eran muy estrechas. Ví que una señora iba a salir y aparqué, pero… había aparcado en una zona naranja con un letrero que decía que tenía que pasar por caja. Un señor muy amable me indicó qué hacer y saqué un ticket, pero… solo servía para 45 minutos máximo, se podía repetir al cabo de ese tiempo, pero yo necesitaba mucho más tiempo, o sea que volví a coger el coche y me puse a buscar un subterráneo. Esto de los Aytos. de recaudar de los pobres de a pie, se pasa de la raya. ¡Abusones!
A 1 km más o menos encontré el subterráneo y me dirigí a pie a la iglesia donde estaba la familia. Estaban todos los primos menos uno que tenía a un familiar enfermo y mi tía, nonagenaria y recién salida del hospital, que no estaba en condiciones de salir a este evento.
Los primos muy majos, a la salida de la misa, intercambio de besos y abrazos y poco más. Se marcharon enseguida y nos quedamos mis hermanos y yo que comeríamos juntos.
La comida fue muy agradable. Duró aproximadamente 2 horas y media, con lo que pudimos charlar animadamente. Al final todos tenían algo que hacer y yo llevé a mi hermana a la estación vía google map.
Continué viaje de vuelta. Había bastante más tráfico que a la ida, aunque para nada abundante. El puñetero sol daba de frente y había momentos en que casi se adivinaba la carretera, pero al final fue cayendo, lentamente hasta que desapareció por completo.
Al llegar a Guadalajara puse el google map porque no me se muy bien las salidas, y… me perdí. Entré en varias poblaciones y por fin, algo conocido, la M40. Me llevó hacia la R5, que también conocía y después de 4 horas y pico de viaje cuando tenía que haber tardado una hora menos llegué a casita.
Parecía que ya había pasado todo, pero no, después de mandar los whats ups, el móvil se cansó y me dijo que no leía la tarjeta SIM, vamos que estaba sin teléfono. Entré en pánico por segunda vez en el día. Saqué la tarjeta, la volví a meter y…nada, sin SIM. Como no podía hacer nada más, lo dejé para el día siguiente.
Seguimos❤️
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