jueves, 26 de febrero de 2026

Deambulando por Villa

 Pues ahí estamos. Hoy tenía que ir a Leroy Merlín a comprar una especie de tela para separarme de la mirada de los vecinos cuando tomo el sol, ahora que parece que ya sale. Aprovechando que está relativamente cerca de Villa… le dije a mi hija que podía acercarme y tratar un asunto.

En camino pues. Dejé lo de Leroy para el final porque la salida era un poco problemática y no quería perderme. Antes, recogí el teléfono nuevo del quiosco y me dirigí hacia el otro pueblo.

El tráfico es mi perdición, cuando vas por la vía de servicio puede pasar cualquier cosa, y los atascos son de campeonato. De vuelta a la vía principal, todo perfecto hasta llegar al pueblo. Aparcamiento relativamente fácil. Tenía que probar unas llaves y con la ayuda de unos vecinos muy amables, encontré el buzón y la llave entró a las mil maravillas. Ahora tenía que encontrar una ferretería para hacer un duplicado y contactar con el inquilino. No hubo suerte en el contacto y muy poca en encontrar la ferretería. En general, la gente suele saber muy poco de la zona donde vive, y tras varias preguntas a media docena de vecinos, por fin encontré lo que necesitaba.

Pues nada, hice el duplicado y volví a llamar al inquilino que esta vez si me cogió la llamada. Estaba en Fuenlabrada y me comentó que en vez de dejar la llave al conserje, si no me importaba, podría dejarla en un comercio, una tal Clínica Halo que estaba en una calle paralela a la suya. No me importó y me mandó la dirección por whatsup.

Pero, como tardaba mucho en llegar el mensaje, pregunté a los vecinos que otra vez me hicieron dar considerables vueltas, hasta que uno, me indicó la dirección correcta. Entré en la Clínica y le dejé la llave al amigo del inquilino.

Seguí pues de vuelta a casa y pasé por Leroy donde compré la requerida tela y sin más, a casita a comer.

La verdad es que lo pasé bien, el tiempo muy bueno y me gustó el caminar. No tenía prisa, fue una caminata agradable.

Después de comer me puse con el móvil. Ya había visto dos o tres vídeos de cómo administrarlo. El cambio de tarjeta muy bien, la configuración también, aunque no lo ponen nada fácil, ya que no tiene nada que ver con el iphone, no encontraba nada. El último punto el de los contactos. Había podido sacar de la nube un archivo con los contactos, pero en ningún sitio decía cómo meterlos en el nuevo móvil, hasta que se me ocurrió pasar el fichero a un pendrive y conectar el pendrive al móvil, que lo reconoció al momento y los absorbió. Ya tengo móvil con todos los contactos. 

A todo esto, el móvil no traía más que un cable con dos salidas C creo que se llaman, ni siquiera un enchufe, ni cable para ponerlo en un enchufe. Unos rácanos. Es lo que hay.

Y así acaba el día. Bueno no, ahora a cenar.

Seguimos☀️

lunes, 23 de febrero de 2026

Aniversario…

 23 de febrero, hace un montón de años…

Yo estaba en el médico, haciéndome una revisión ginecológica. De repente, las médicos se alborotaron bastante, y al final, sin decirnos lo que pasaba nos mandaron a casa. Allí nos enteramos más o menos de lo que pasaba. Es un decir, porque no se sabe con certeza lo que sucedió y lo que nos dijeros a los españolitos de a pie debió de distar mucho de la realidad. En fin, nos han mentido tantas y tantas veces, que ya no sabes qué creer.

En estos días, en el gym, al que he ido hoy no se hablaba de lo sucedido hace unos años, y como no tengo televisión y las redes sociales aparte de casi nada no las veo, pues nada reseñable.

Cuando he ido esta mañana al gimnasio, caminando hacia la entrada, he visto algo que pensé que tardaría mucho en ver: una señora jovencita (creo), empaquetada en un burka de los pies a la cabeza. Negro. Alta, muy delgada, jugando con un niño de unos 4 años, muy alegre él. Me quede anonadada, impresionada. El niño vestía a la europea. En el gym nadie conocido o sea que no comenté lo visto.

A la salida me encontré con dos señoras de la Asociación y comentamos lo sucedido con el Museo. Quedamos en hablar sobre qué hacer con los objetos del mismo.

Nada especial que contar.

Seguimos❤️

domingo, 22 de febrero de 2026

Familia❤️

 …y de pronto mi hermano con su característica sorna pregunta: ¿y tú, quién es tu estilista? Por supuesto acompañado de una enorme risa. 

Le contesté: pues, el otro día pedí cita en la peluquería y le dije a la peluquera cuando me preguntó qué quería que me hiciera en el pelo: pues como siempre, por la parte de abajo, con la máquina del 3 y ya veremos por la parte de arriba. Hay que tener en cuenta también que no estaba la peluquera que me atiende siempre (que me lo tenía que haber dicho al hacer la reserva), pero una vez allí, ya que me hiciera lo menos malo. Por la parte de arriba le dije que me cortara lo que me sobrara del corte. 

La verdad es que no me molestó la pregunta, y le contesté lo anterior también entre risas. Fue un momento    bastante divertido.

Hablamos de mi hermano pequeño y su problema con los dientes, que ya va solucionándose, del mayor y los problemas que tiene con los médicos que cada vez te dan más largas para atenderte, del nuevo trabajo de su hijo, de la marcha a Francia del hijo del otro hermano para estudiar todavía no sabe qué, de mi hermana y sus estudios de idiomas y de mi prima y su madre que está muy pachuchita.

También hablamos de libros. Salió el tema del burka y yo comenté que había leído un libro sobre el Islam escrito por una mujer marroquí hace unos años, un libro que me abrió los ojos hacia las “costumbres” provocadas de las mujeres musulmanas. No el libro, pero sí la autora también había sido leída por mi prima, y en vista de los comentarios que hicimos al respecto, interesó el tema y mi hermano mayor me pidió que le enviara el libro, cosa que hice ayer.

Eso fue todo. Entiendo que no nos vemos mucho, que solo tenemos lo que recordamos de cuando vivíamos juntos, y eso es normal. Mi hermana se enfada mucho porque espera más, pero yo he llegado a la conclusión de que lo que recibas es un regalo y así hay que tomarlo, agradeciéndolo.

También quedamos, (a la espera de que no suceda nada malo), para el mes de mayo, sobre la fecha del cumpleaños de nuestra madre. Veremos lo que nos reserva la vida…

Seguimos❤️

sábado, 21 de febrero de 2026

Un día muy largo

 Comienza el día con el despertador. No me gusta el despertador, pero si no lo pongo cuando me hace falta no llegaría a los sitios que tengo pensado, se me pasaría el tiempo. Así pues, puse el despertador a las 7 de la mañana porque tenía que ir a Zaragoza y llegar antes de las 13 h donde había quedado.

El motivo era tristísimo. Mi primo Julián  (Juliancito para la familia) falleció hace unos días y se iba a celebrar una misa en su memoria a la que asistiríamos todos los primos entre otros familiares.

Pues nada, me puse en marcha. Eché gasolina y…a la carretera. He de decir que esperaba más tráfico, pero era viernes, y hay mucha gente que trabaja “on line” sobre todo ese día de la semana, así que menos gente con coche. Para evitar un poco de tráfico, cogí la R2. Pensé que estaría medio vacía, pero para nada. Mucha gente, aunque no llena. Lo peor fue que el firme estaba en muy malas condiciones. Para ser una carretera de pago, podían tratarla mejor. Con el traqueteo, se me encendió un aviso del coche que me pedía revisar el estado de los neumáticos. ¡Casi entro en pánico! Pago el peaje y me digo que en la primera gasolinera que vea entraré a tratar de solucionar el problema. 

Dicho y hecho, allí fui. Le pedí a un empleado de la gasolinera que por favor me revisara los neumáticos, cosa que hizo a las mil maravillas. No me cobró, solo la voluntad. Encendí el coche (el aviso del mismo desapareció) y continué viaje ya más tranquila.

Sin nada especial que contar sobre el mismo, al llegar cerca de Zaragoza me puse el google map porque no sabía dónde estaba la iglesia en que se celebraba la misa. Allí vi que el problema era el aparcamiento, pues las calles eran muy estrechas. Ví que una señora iba a salir y aparqué, pero… había aparcado en una zona naranja con un letrero que decía que tenía que pasar por caja. Un señor muy amable me indicó qué hacer y saqué un ticket, pero… solo servía para 45 minutos máximo, se podía repetir al cabo de ese tiempo, pero yo necesitaba mucho más tiempo, o sea que volví a coger el coche y me puse a buscar un subterráneo. Esto de los Aytos. de recaudar de los pobres de a pie, se pasa de la raya. ¡Abusones!

A 1 km más o menos encontré el subterráneo y me dirigí a pie a la iglesia donde estaba la familia. Estaban todos los primos menos uno que tenía a un familiar enfermo y mi tía,  nonagenaria y recién salida del hospital, que no estaba en condiciones de salir a este evento. 

Los primos muy majos, a la salida de la misa, intercambio de besos y abrazos y poco más. Se marcharon enseguida y nos quedamos mis hermanos y yo que comeríamos juntos.

La comida fue muy agradable. Duró aproximadamente 2 horas y media, con lo que pudimos charlar animadamente. Al final todos tenían algo que hacer y yo llevé a mi hermana a la estación vía google map.

Continué viaje de vuelta. Había bastante más tráfico que a la ida, aunque para nada abundante. El puñetero sol daba de frente y había momentos en que casi se adivinaba la carretera, pero al final fue cayendo, lentamente hasta que desapareció por completo. 

Al llegar a Guadalajara puse el google map porque no me se muy bien las salidas, y… me perdí. Entré en varias poblaciones y por fin, algo conocido, la M40. Me llevó hacia la R5, que también conocía y después de 4 horas y pico de viaje cuando tenía que haber tardado una hora menos llegué a casita.

Parecía que ya había pasado todo, pero no, después de mandar los whats ups, el móvil se cansó y me dijo que no leía la tarjeta SIM, vamos que estaba sin teléfono. Entré en pánico por segunda vez en el día. Saqué   la tarjeta, la volví a meter y…nada, sin SIM. Como no podía hacer nada más, lo dejé para el día siguiente.

Seguimos❤️

jueves, 19 de febrero de 2026

Probando…

 ¿Qué estoy probando?  Pues mi relación con el coco.

En diciembre de 2024 comencé mi relación con él. Una compañera del Galeón tuvo la amabilidad de donarme granos de Kefir cuando comenté que me gustaría probarlo. Lo hice con leche de vaca, cabra y oveja, pero me parecía muy ácido y comencé a hacerlo con leche de coco. Me gustó muchísimo, y durante todo el año 2025 hice una remesa de Kefir de coco a diario. Cuando los granos se multiplicaban, los congelaba o los regalaba.

Llegó un día en que empecé a notar que el Kefir se hacía muy grueso, y la verdad es que me encantaba. Estaba riquísimo, pero a la vez parecía que me costaba más evacuar, lo que se confirmó y me hacía estar estreñida. Con gran dolor de mi corazón decidí dejar el Kefir, a la vez que los arándanos con los que lo comía, ya que eran congelados y no sabía con qué más comerlos.

En estas, había comprado una remesa de leche de coco de 15 latas, y pensé en qué usarlas. Me acordé de que si metías una lata de leche de coco en la nevera al cabo de un día se separaba en agua y crema de coco, con lo que creí que había encontrado una buena manera de aprovecharla. Pero… mi cuerpo no estaba tan contento y por eso estoy haciendo esta prueba. Voy a dejar de tomar esas cucharadas tan ricas de crema de coco y a ver que respuesta me da el body. 

Seguimos…❤️

miércoles, 18 de febrero de 2026

Este Ayto…

 Qué le habremos hecho a este Ayuntamiento: PP, que sin venir a cuento ha entrado a las bravas en el Museo que teníamos en la Asociación de vecinos y ha cambiado la cerradura, impidiendo así la entrada a la Asociación. 

Estaba en trámite con abogados, y éstos decían que con la ley en la mano podían cerrar el Museo, pero qué daño les hacía mantenerlo. La cultura no cuenta…

En un espacio que en su día fue un aula de infantil, (inutilizada hasta que les pedimos desde la Asociación permiso para montar el Museo), 2 plantas pequeñas y un espacio fuera para que salieran los niños, estaba el Museo lleno hasta rebosar de objetos donados o prestados por los vecinos. 

Yo tenía allí, y sigo teniendo porque no me lo han devuelto, una máquina de escribir de 1936, una radio antigua (no sé la época) y una romana que me robaron cuando cambiamos la sede desde otra ubicación hasta la presente. Por más que investigué no logré saber dónde estaba. Pero el Ayuntamiento era responsable porque fueron ellos los que se encargaron del traslado y no quisieron saber nada. (Era otro Ayuntamiento: del PSOE). En fin, los Aytos, quieren que les votes, pero luego ellos hacen lo que les place sin tener en cuenta los deseos o los intereses del pueblo.

¿Tomadura de pelo?

 Esta mañana en el gimnasio, como otro día cualquiera, pero no. Había terminado el hip thrust y estaba recogiendo los bártulos. Me fijé en que un joven de unos 18-20 años estaba haciendo sentadillas en la“smith” y no tenía puesto un protector de hombros-cuello. Yo lo había usado para el hip y pensé preguntarle si lo necesitaba. Esa era mi primera impresión, pero inmediatamente pensé que eso podría considerarse meterme donde no debía (que ya me ha pasado otras veces). Pero, a medida que iba hacia donde se dejan estas cosas, el muchacho iba hacia mi como si entendiera que era lo que yo quería y me dijo; ¿Me lo das? Hasta ahí todo bien.

Cada uno siguió con su entrenamiento, y en el ejercicio siguiente se acerca a mi y me cuenta una historia: su abuela, que ya había fallecido, y había tenido problemas de estómago, bazo y otras cosas, aunque se había repuesto bastante bien, tenía un aroma especial que ha vuelto a encontrar en mi. Desde que baja las escaleras del gimnasio sabe si yo estoy abajo o no. Vamos que tenemos un vínculo. ¿Curioso no? Me preguntó si tenía algún problema de salud, pero no tengo, afortunadamente. 

Muy curioso. No tiene sentido. En fin, que no tenía otra cosa que hacer.